Crece el malestar en los sectores más vulnerables ante la "segunda ola"

Los reclamos en los que coincidieron las organizaciones sociales y gremios que coparon ayer gran parte del micro y macrocentro salteño y causaron un caos durante la mañana no son nuevos: asistencia a merenderos, puestos de trabajo y herramientas para cooperativas. La falta de respuestas o demoras en las soluciones tampoco es novedosa. Lo original de las últimas protestas (con la de ayer suman tres en menos de un mes) es la tensión y malestar creciente que se observa entre los manifestantes ante el escenario incierto que presenta la "segunda ola" del coronavirus.Justamente, los sectores que representan los movimientos sociales que se organizaron para marchar son los más vulnerables y los que peor pasaron la primera parte de la pandemia. En base a esa experiencia es que miden de manera negativa un posible nuevo avance de restricciones para frenar los contagios y con la advertencia de las autoridades nacionales de que esta vez habrá menos asistencia económica, como lo fue, por ejemplo, el IFE.Basta recordar que de acuerdo al último informe de pobreza del Indec, en la capital provincial y alrededores unas 10.500 personas se sumaron en la segunda mitad del año pasado al sector que ya estaba bajo la línea de indigencia, con los que se contabilizaron más de 66 mil salteños. Para el organismo de estadísticas, la indigencia significa que ni siquiera se puede adquirir una canasta básica alimentaria. Esa es la población que empezó a salir a las calles a manifestarse, más allá de algún que otro grupo de oportunistas políticos, que nunca faltan.ReclamosFueron 15 los movimientos sociales que partieron ayer desde los cuatro puntos cardinales de la ciudad para hacer visualizar sus reclamos. Hace tres meses se organizaron y formaron lo que denominaron "Mesa por el trabajo y contra el hambre", de manera de presentar petitorios unificados al Gobierno provincial y a la Municipalidad capitalina. Hasta ahora no tuvieron soluciones.Sus demandas son: 1) 1.500 puestos de trabajo de refacción y arreglos en las escuelas y otras dependencias públicas para trabajadoras/es cooperativistas de los movimientos sociales y de la Economía Popular. 2) Refuerzo alimentario para 2.000 merenderos y 1.000 comedores comunitarios en toda la provincia. 3) 25.000 módulos alimentarios. 4) Inmediata implementación de un plan de obras públicas para poder dar trabajo a miles de desocupados. 5) Vacunación para las trabajadoras de los comedores y merenderos y reconocimiento como trabajadoras esenciales. 6) Urgente apoyo a las escuelas de la provincia que aún no abrieron por falta de agua, luz y personal no docente. 7) La renuncia de Hugo Camacho Ruiz, director de articulación de la Agencia de Contención y Desarrollo Comunitario."Fue la cuarta marcha que realizamos y no tuvimos ninguna respuesta. En esta última hubo mucha más gente que en las anteriores porque el malestar va creciendo", dijo a El Tribuno el secretario general de la CTA en Salta, Julio Molina.Puntualizó la situación de los comedores barriales, "donde cada vez asiste más gente", según dijo. Denunció que la ayuda que brinda la Provincia a esos lugares se demora y que mermó de 11 a 9 la cantidad de productos en los bolsones alimentarios que reparte el Estado. 

Fuente: SALTA | http://www.eltribuno.info
Crece el malestar en los sectores más vulnerables ante la "segunda ola"

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